miércoles, 23 de julio de 2008

MEJORAR LOS PRESUPUESTOS PARA FINANCIAR INICIATIVAS PROMETEDORAS EN TI.

En relación con esta exposición, considero importante resaltar que trata un tema medular en el Estado, el cual puede hacer que una propuesta sea aceptada o rechazada, esto es, los limitados recursos con que cuenta la administración pública y la mayor demanda de recursos para financiar TI para la implementación del gobierno electrónico. De allí que, en esta constante competencia para obtener financiamiento, la asignación de presupuesto debe realizarse a los proyectos que reflejen prioridades de alto valor público y mejoren la eficiencia en los procedimientos administrativos.

La propuesta realizada resulta novedosa no sólo por el eventual ahorro en inversiones sino en el enfoque que se realiza respecto al uso de TI. En efecto, han señalado los autores que el principal valor de las TI no está en la automatización de los servicios existentes, sino en transformar la forma en que el gobierno trabaja. Un presupuesto analizado de la forma tradicional puede perder valiosas oportunidades de integrar servicios entre distintas agencias, gracias al uso de TI compartidas.

Asimismo, resulta interesante la propuesta sobre la evaluación de las políticas de implementación de TI, las cuales deben orientarse a largo plazo, teniendo en cuenta los retornos sociales. De allí que una eventual propuesta de cambios incrementales (los que se realizan de a pocos), puede perder oportunidades importantes de innovación radical en la prestación del servicio si se toma en cuenta sólo un ciclo presupuestal (de 1 año, generalmente). En adición a ello, señalan los autores que, muchos de los beneficios de la tecnología están relacionadas con mejoras en el servicio, mayor satisfacción del cliente y equidad, los cuales son difíciles de cuantificar en términos financieros; razón por la cual, el uso de TI en la administración pública no puede ser medido sólo en términos contables sino en términos de valor generado a la sociedad.

En adición a lo señalado, me parece importante se tomen en cuenta las sugerencias respecto al uso de TI como consecuencia de la experiencia exitosa en el sector privado; es decir, las TI que ya han sido “probadas” en el sector privado, pueden ser adaptadas para su uso por el sector público, con el objeto de aumentar productividad, mejorar en la satisfacción de los clientes y ser una herramienta general para el desarrollo económico.

Como casi en todas las recomendaciones, el Grupo de Políticas Públicas de Harvard sugiere incluir en el proceso de implementación de TI a las personas directa e indirectamente involucradas, para que hagan suyo el discurso sobre los cambios que pueden lograrse con su uso; como son, el valor creado en el largo plazo con el mayor acceso a los servicios públicos o, mediante la introducción de mejoras en el servicio, la equidad, privacidad y seguridad.

El uso de los recursos públicos puede resultar, en última instancia, el factor determinante para la ejecución de programas en TI; razón por la cual, el enfoque del uso de los mismos debe variar del enfoque tradicional para pasar a sustentar los proyectos en TI en planes o presupuestos multianuales, con retornos a largo plazo, en el que se evalúen no sólo los indicadores de rendimiento (eficiencia) sino también los beneficios financieros y no financieros (en este último caso la creación de valor público, cimentado en el reconocimiento de la ciudadanía a la gestión institucional. Asimismo, se debe evaluar la mejora en los flujos de trabajo al interior de la propia organización que puede conllevar a que el personal se dedique menos tiempo a cosas operativas o “manuales” y dedique más al análisis o planificación en la mejora de los procesos para atender mejor al ciudadano.

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